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Tips técnicos y claves para tener en cuenta a la hora de escribir

¡Hola!

Bueno, esta vez, la entrada es un tanto distinta, pero creo que puede llegar a servir, en especial a quienes empiezan o ya están en el mundo de la escritura creativa.

Antes de ofrecer algunos tips que te pueden guiar, quiero decirte desde lo más profundo de mi corazón que, por favor, ¡no te presiones!

A veces nos hacen creer que tenemos que saber todo y que lo que hacemos tiene que ser perfecto. Pues he aquí una gran noticia… ¡somos seres humanos! Se muestra a la equivocación como un signo de debilidad cuando en realidad (creo yo) es el puente que nos lleva a nuevos caminos, a nuevos conocimientos.

Estamos en constante aprendizaje, y lo que tú sabes tal vez otros no lo sepan, y viceversa. Como sea, es fundamental entender que nunca lo sabremos todo y que, aun sabiendo mucho, seguiremos cometiendo errores. Eso sí: por favor, nunca pierdas la humildad. Es el ingrediente secreto en todos los ámbitos de la vida.

En fin… Creo que es clave que te trates con amor, que entiendas que todo es un proceso, que nada es perfecto (y nunca lo será) y que lo que más importa es que disfrutes. Créeme.

Por otra parte, centrándome en la creación de una novela y más allá de todas las visiones válidas que hay sobre lo que es esta, a mí me gusta entenderla como una obra de arte.

Para mí, un escritor de novelas crea mundos. Y en esa creación artística (porque sí, pienso a los escritores como artistas) el autor extiende parte de su alma a esa historia que entrega al mundo. De aquí que cada obra debe ser tratada con mucha delicadeza, puesto que estamos tocando parte del corazón de ese escritor.

¿A qué voy con esto? Bueno, como escritor es importante que sepas que no es necesario que te conviertas en un corrector literario para “poder” escribir tu novela. Tampoco es fundamental que incorpores interesantísimos términos técnicos. Si te gusta, ¡avanti! Al final de la entrada, te sugiero algunos lugares muy buenos para que te adentres en el mundo técnico de la corrección (un mundo tan fascinante como complejo). Pero no te convertirá precisamente en un “mejor escritor”. Incorporar nuevos conocimientos siempre ayuda, pero tampoco sofoques tu corazón. Después de todo, este es el que le da a tu libro lo más importante: el alma.

Eso sí: como escritor es fundamental que tengas en cuenta el arduo trabajo que hacen los correctores. La gente suele creer que es una labor sencilla y que tiene que ser perfecta. Pues no. Es muy compleja y poco valorada. Así que te invito, como escritora, a que valores y agradezcas el trabajo que hacen estos profesionales. Y, si eres un corrector, te invito a que te sumerjas en el mundo creativo para que comprendas cómo tratar a un escritor. A mí me gusta pensar la relación entre un escritor y un corrector como un trabajo en equipo.

En fin… ¡Vamos a los tips! (O puntos técnicos y claves para tener en cuenta a la hora de escribir)

Tip n° 0

Es general. A la hora de crear una historia, sugiero que separes el proceso en tres partes:

  • Da rienda suelta a tu corazón. Escribe con libertad, sin pensar en lo que otros opinarían de lo que estás escribiendo. Deja libre a ese niño interior que desea escribir sin parar. No te asustes ni te desesperes en ver que todo esté perfecto.

Es la parte creativa. Para mí, la más importante porque en esta le estarás dando el ingrediente fundamental a tu obra de arte: el alma.

  • Edita y analiza la estructura de la historia. Una vez que terminaste de escribir la novela, creo que es importante leerla con detenimiento para detectar si quedaron cabos sueltos, errores de documentación, baches o hasta detalles como los rasgos físicos de los personajes. (¡Sí! Nos pasa muchas veces que empezamos imaginando a un personaje con ojos celestes y luego pasó a tenerlos marrones, ja, ja, ja. ¡Es normal! ¡Así es la creatividad!)
  • Corrección ortotipográfica y de estilo. Esta última lectura la sugiero para hacer correcciones ortográficas y de estilo. Probablemente, a medida que fuiste corrigiendo “cosas” de la historia, también hayas ido modificando errores. Aun así, pienso que es clave hacer una lectura exclusiva con el foco puesto en estas cuestiones más “técnicas”.

Hasta aquí parece maravilloso, aunque la realidad y los tiempos, muchas veces, no nos permiten llevar a cabo este proceso de manera tan “perfecta e ideal”.

Recuerda que solo es una sugerencia, y aunque pudieras hacerla siguiendo cada paso, te aseguro que siempre quedarán errores por corregir. Así que no te des con un látigo, no esperes que esté perfecta. A los correctores también se les pasan muchos errores. De nuevo: somos humanos. Deja lo mejor de ti, pero sin sofocar tu alma, sin ahogar a tu ser creativo, porque eso frustra… y salir de ahí es más difícil que dejar fluir y perdonarnos por ser humanos. (Ja, ja, ja, ¡como si tuviéramos que pedir perdón!)

Tip n° 1

La raya

¡Oh, santa raya que das vida a los personajes (entre otras de tus funciones)!

Bueno, este signo es muy importante, en especial, cuando escribimos diálogos. Primero es importante saber que no es lo mismo el guion -, que la raya —.

Para hacer que nuestros personajes hablen, pues se usa la raya —. También se utiliza para separar lo que dice el personaje de lo que el escritor quiere acotar sobre lo que hace o dice ese personaje.

(Perdonen las repeticiones, pero, con fines prácticos, trato de ser lo más clara posible).

Por ejemplo:

“—¿Me vas a dejar sola? —inquirió Meghan”.

Como ves en este ejemplo, la raya da inicio a lo que expresa el personaje, pero luego vuelvo a usar una raya para dar inicio a lo que, como escritora, quiero aclarar. En este caso quise contarle al lector que “eso” lo preguntó un personaje que se llama Meghan.

Ahora bien, hay veces que, después de aclarar “algo” como escritores, queremos que nuestro personaje siga hablando. (En pocas palabras, ¡interrumpimos a nuestro personaje! ¡Ja, ja, ja!)

Bueno, en caso de que deseemos interrumpir, nuestro comentario se escribe entre rayas para que no se mezcle con lo que dice el personaje:

“—¿Me vas a dejar sola? —inquirió Meghan—. Sé que no es necesario recordártelo, pero no quiero que te vayas”.

Otro tema relacionado con la maravillosa raya.

Cuando queremos comentar el tipo de acción de nuestro personaje, es clave tener en cuenta si la conducta de nuestro personaje está relacionada con un verbo “del decir” o si nos referiremos a algún movimiento o expresión, entre otras opciones.

Si el comentario que haremos es “del decir”, entonces la aclaración empieza en minúscula. Aquí “inquirir” es sinónimo de “preguntar” (verbos “del decir”), por lo que va en minúscula:

“—¿Me vas a dejar sola? —inquirió Meghan”.

Pero si nuestro comentario es para mencionar algo relacionado con un movimiento, sentimientos o un gesto (entre otras posibilidades), el comentario que ponemos como escritores empieza en mayúscula:

“—¿Me vas a dejar sola? —Sus ojos, atiborrados de lágrimas, apuntaban a los de Peter—. Sé que no es necesario recordártelo, pero no quiero que te vayas”.

¡Importante!

Una cuestión que a veces confunde es el uso de ciertos verbos como “sonreír”, “escupió”, “calmar”, “lanzar”, “soltar” y muchos más. Estos no son “del decir”, pero se pueden usar para esta función porque se usan como sinónimo de “lo dijo sonriendo” o “lo dijo escupiendo”. En ese caso, van en minúscula:

“—Así que nunca has besado a un hombre… —sonrió con picardía”.

Es una forma de expresar:

“—Así que nunca has besado a un hombre… —dijo, sonriendo con picardía”.

Sin embargo, si lo que quieres es expresar que el personaje primero dijo algo y después sonrió, entonces tienes varias opciones para usar (que dependen de lo que quieras comunicar, por supuesto):

“—Así que nunca has besado a un hombre… —dijo con picardía, y sonrió”.

“—Así que nunca has besado a un hombre… —dijo, y sonrió con picardía”.

“—Así que nunca has besado a un hombre… —Sonrió con picardía”.

“—Así que nunca has besado a un hombre… —Y sonrió con picardía”.

Otra cuestión sobre la raya y sus amigos (la coma y los paréntesis)

Además de ser fundamental para los diálogos, la raya se usa para hacer comentarios o aclaraciones en la parte de la historia que no tiene diálogos.

Cuando escribimos, solemos hacer aclaraciones entre comas. Pero cuando las aclaraciones son muy largas y tienen una relación más o menos cercana con lo que estamos contando, es preferible usar la raya. Cuando lo que se quiere comentar está poco relacionado con lo que estamos contando, entonces se sugiere usar paréntesis.

Tip n° 2

Bueno, aquí voy a mostrarte algunos de los errores más comunes cuando escribimos.

1. Repeticiones. Son palabras o expresiones que aparecen más de una vez, de forma reiterativa o en una misma “página”. Lo ideal es reemplazarla por otra (sinónimo) o por una frase que exprese lo que quieres comunicar.

Por ejemplo:

“Juana lo miró a los ojos, pero Pedro no reaccionó. Aun así, Juana lo abrazó”.

Como puedes ver, se repite “Juana”. En este caso, puedes corregirlo de esta manera:

“Juana lo miró a los ojos, pero Pedro no reaccionó. Aun así, ella lo abrazó”.

Este es un ejemplo muy sencillo, pero los más habituales ocurren con los verbos del decir. Te paso algunos que te pueden servir para evitar usar siempre “dijo”.

Pero recuerda que cada uno tiene un significado específico. Debes fijarte cuál se adapta mejor a lo que quieres comunicar.

Expresar, exclamar, interrogar, responder, comentar, musitar, murmurar, reclamar, susurrar, vociferar, gritar, bramar, interrumpir, preguntar, reconocer, confesar, soltar, lanzar, escupir, bufar.

Como puedes ver, también puedes usar otros verbos que, en principio, no parecen “del decir”. Sin embargo, en el contexto cumplen esa función.

Por ejemplo:

“—¿Acaso te gustaría ser mi prisionera? —sonrió Arthur”.

Aquí el verbo “sonreír” ha sido utilizado de forma equivalente a decir:

“—¿Acaso te gustaría ser mi prisionera? —dijo Arthur sonriendo”.

Como te conté en el tip anterior, aquí mi intención como autora fue expresar que el personaje hizo esa pregunta al tiempo que sonreía (o sea, hablaba mientras sonreía, hablaba con una sonrisa).

2. Adverbios terminados en –mente. ¡Ay, estos adverbios! Hay muchos autores que optan por no usarlos. Personalmente creo que tienen un toque especial. Me gustan, ja, ja, ja. Pero es central no abusar de ellos. Usarlos con consciencia, y en partes claves de la novela, es mi sugerencia.

Como sea, no son difíciles de corregir.

Aquí un ejemplo:

“Ella lo besó apasionadamente. Afortunadamente, él hizo lo mismo”.

Una posible corrección es:

“Ella lo besó apasionadamente. Por fortuna, él hizo lo mismo”.

Otra opción:

“Ella lo besó con pasión. Afortunadamente, él hizo lo mismo”.

Otra posibilidad:

“Ella lo besó de forma apasionada. Por fortuna, él hizo lo mismo”.

O también:

“Ella lo besó con pasión. Por fortuna, él hizo lo mismo”.

3. Adverbios de tiempo. Muchas veces, cuando se escribe una novela en tiempo pasado, se comete el error de usar adverbios del tiempo presente, como “Ahora”. Tampoco son difíciles de corregir. Para reemplazarlos puedes usar expresiones como “en ese momento”, “en ese instante”, “en ese entonces”, “entonces”.

Un ejemplo:

“—Te escribí, pero no respondiste —dijo Pedro. Ahora estaba serio”.

Una posible corrección:

“—Te escribí, pero no respondiste —dijo Pedro. En ese momento, estaba serio”.

4. Gerundios. ¡Oh, los gerundios! Fue “lindo” aprender sobre ellos, ja, ja, ja.

Aquí les dejo una breve explicación:

El gerundio siempre indica simultaneidad o anterioridad, pero nunca posterioridad, consecuencia o efecto (a menos que esa acción posterior sea inmediata a la del verbo de la oración).

Ejemplo de simultaneidad (Correcto)

· Me senté en el sillón bebiendo un vaso de jerez. (Correcto)

· Mientras se sentaba, bebía un vaso de jerez. (Esta es una opción para reemplazar un gerundio correcto)

En ambos casos, se produce una simultaneidad cronológica de acciones. La segunda («Mientras se sentaba, bebía») es una buena alternativa para evitar el abuso de gerundios gramaticalmente correctos.

Algunos usos incorrectos del gerundio

a) Gerundio de posterioridad

*La función comenzó a las dos terminando a las ocho. (Incorrecto)

La función comenzó a las dos y terminó a las ocho. (Correcto)

b) Gerundio adjetivo con función atributiva

*Juan encontró una maleta conteniendo dinero. (Incorrecto)

Juan encontró una maleta que contenía dinero. (Correcto)

c) Gerundio con valor especificativo

*Se vende auto teniendo tres años de uso. (Incorrecto)

Se vende auto que tiene tres años de uso. (Correcto)

Algunos otros ejemplos de oraciones incorrectas (y sus correcciones):

· Cruzaron la llanura, perdiéndose en el bosque (Incorrecto)

· Cruzaron la llanura y se perdieron en el bosque (Correcto)

· El hambre había acabado, rumoreándose que habían asaltado el Jardín Zoológico. (Incorrecto) · El hambre había acabado y se rumoreaba que habían asaltado el Jardín Zoológico (Correcto)

· Viajaron el jueves, llegando a Madrid el viernes. (Incorrecto)

· Viajaron el jueves y llegaron a Madrid el viernes. (Correcto)

· Me agradaba dormirme arrullada por el rumor de las aguas corriendo cristalinas y frías. (Incorrecto)

· Me agradaba dormirme arrullada por el rumor de las aguas que corrían cristalinas y frías. (Correcto)

Bueno, estas son solo algunas cuestiones básicas para incorporar.

También están la puntuación, los tiempos verbales y el estilo (en el que se analizan, entre otros temas, el exceso de uso de palabras vacías, como “todo”, “nada”, “algo”, “esto”, “aquello”. También se estudia el uso desmesurado de verbos como “hacer, poder, tener”, pero que podemos reemplazar con otras construcciones más ricas).

Tal vez, aunque de a poco, suba lo que he aprendido. Pero, como conté al inicio de este post, lo que te ofrezco es solo una guía básica para que te sientas un poco más seguro.

Unos libros que pueden ayudarte son El arte de escribir bien en español, de María Marta García Negroni; El uso del verbo y del gerundio en español, de Alicia María Zorrilla; Cómo encontrar tu estilo literario: todas las claves para alcanzar una expresión personal, de Ediciones Alba; y Manual de Gramática del Español, de Ángela Di Tullio. En estos verás lo que escribí en esta entrada, aunque, por supuesto, de forma más detallada, técnica, profunda y limpia.

También acude siempre que puedas a la RAE y a la Fundeu.

Desde ya nace de mi consciencia sugerirte algunos cursos que pueden proporcionarte herramientas para que desarrolles y potencies tu ser creativo (no para que lo sofoques o te sientas mal).

Entre ellos, el curso de estilo de Érika Gael (link para ver). Para mí, ha sido el más productivo en términos prácticos. También ofrece el de corrección básica para escritores (link para ver). Creo que su forma de explicar es amena, clara, maravillosamente pensada para los escritores y para quienes deseen sumergirse en este apasionante mundo creativo.

Ahora, si te encanta el tecnicismo de la lengua y del lenguaje, el mundo que yace detrás de la corrección y deseas incursionar en esta profesión complejísima y muy necesaria, te sugiero varios lugares en los que puedes estudiar.

No importa donde residas, puedes estudiar a distancia, y de manera oficial, la carrera de Técnico Superior en Corrección de Textos en el prestigioso Instituto Eduardo Mallea (link para ver). También ofrecen la carrera de Técnico Superior en Redacción de Textos (link para ver). Y si lo prefieres, puedes cursarlas de modo presencial. En este instituto, también puedes hacer el curso de Técnicas para la Corrección (link para ver).

Si vives en Argentina, hay otras instituciones que ofrecen la carrera de corrector literario, pero solo de forma presencial. En la Universidad del Salvador, figura como un título de pregrado e intermedio de la licenciatura en Letras (link para ver). Y, en la Universidad de Córdoba, se ofrece como un título de pregrado (link para ver). La Universidad de Cuyo también dicta una diplomatura instrumental en corrección de textos (link para ver).

Espero que esta entrada te ayude. Son solo unas pocas herramientas, pero es mi pequeño aporte para que no te sientas perdido en este tipo de arte y puedas disfrutar de crear mundos con esta completísima herramienta que es la escritura.

Con cariño,

Julianne May

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